sábado, 17 de noviembre de 2012

Solo un sueño

   Ella cortó con su sombra el dorado rayo de luz que caía sobre mi rostro, el tiempo se detuvo. Resaltaba su  contorno iluminado a contraluz en el resto del obscuro interior de la cabaña. Su nombre era Ángela, y la recuerdo con tal intensidad que aún percibo su roce, el dulce y cálido olor de su aliento en mi faz aquel frío día de otoño junto al lago.
   Mi vida es como tantas, vine al mundo, crecí, he hecho y deshecho y al final como cada hombre miro al pasado recordando mi trayecto, a reír con las penas simples que me agobiaron, y anhelar con profunda nostalgia esos amores que le dieron significado a mi vida.
   Hay recuerdos que son tatuajes en mi alma, y que al final de los tiempos abrazaré contra mi pecho, cerrando los ojos agradecido por la consciencia de ser y estar, mientras me integro al infinito.

No hay comentarios.:

Se busca una Victoria

Preparo y suelto las amarras, flamante y bella embarcación, sujeto fuerte mis almohadas, y dejo libre el corazón. Mi barco zarpa rumbo ...